sábado, 27 de junio de 2026

Amor y humo

Se escapa el tiempo
y para que no me arrastre,
me escondo en la sombra
del amor que abandonaste.
 
El reloj podría detenerse
y aun así, no te suelto.
 
Tal vez llegue el olvido
—dicen que llega—
y deje de nombrarte.
 
Pero no.
 
Hay algo todavía tibio
empecinado en esperarte.
 
Casi ceniza, late.
Y sueña
—todavía sueña— contigo.
 
No entiendo por qué insiste.
 
No hay razones.
No hay promesas.
Y, sin embargo,
permanece.
 
Una taza en la mesa
el café frío,
La huella de tus labios
que ya no están.
 
Lloro esta fe gastada:
la luz que al nombrarte se apaga
 
y que, al suspiro,
se vuelve a encender…
para morir otra vez.

viernes, 26 de junio de 2026

Sin título

Garabateo palabras
en el aire.
 
El viento
hizo versos
con la intimidad
de mi corazón cobarde.
 
Ahora
pido
olvido,
 
que en el polvo
se pierda
lo escrito.
 
Que el viento lo borre.

jueves, 25 de junio de 2026

Eso que no se fue

A ti que me lees:
 
te invito
a conocer mis relatos,
 
trozos
de mi historia.
 
—¿Dónde?
 
En mi nuevo blog:
 
“Eso que no se fue”
 
mi rincón
para volver
a los recuerdos.
 
Isabel

miércoles, 24 de junio de 2026

No dijo nada

No dejaba de llorar.
 
Ni siquiera
cuando supo
que él volvía…
 
Y para siempre.
 
El llanto
no entendía
de noticias.
 
Ni de finales felices...
 
Aún le dolía
en el cuerpo
la espera,
 
Pero cuando al fin
lo tuvo
frente a frente,
 
no dijo nada.
 
Sólo
lloró.
 
De alegría.

domingo, 21 de junio de 2026

Bohemia en voz baja

La noche, como yo,
envejece.

Mi soledad bosteza.
Fortunata ronca.

Llegan, de lejos,
los acordes de una guitarra;
mi ánimo sonríe.
El silencio
se ausenta.

Brota la bohemia:
las sombras se mueven,
la lluvia,
alegre,
canta
y mis sueños
bailan.

Se alborota el ambiente.

El insomnio,
curioso,
se mete en el relajo.

Y yo,
simplemente,
me entrego a la fiesta.

Isabel

sábado, 20 de junio de 2026

Pensándote

Pensaba en ti.
 
Y en ese intento
escapó un suspiro
con tu recuerdo.
 
Mis suspiros,
viajeros indiscretos,
llevan al viento
el relato que vivo
y lo divulgan.
 
Como si al mundo
le interesara
lo que siento.
 
Pero escapan,
inevitables.
 
Como lo es pensarte
y suspirarte,
sin importar
que nunca lo sepas.

Isabel

viernes, 19 de junio de 2026

Mesa para dos

¿Cita entre dos?
—Un café enciende la charla.
 
Eso dices,
como si fuera algo sencillo.
 
Pero no lo es.
 
Porque entre sorbo y sorbo
algo empieza a moverse,
algo que no tiene nombre
pero se reconoce.
 
Si la noche se alarga,
ya no hablamos igual.
Las palabras sobran,
o estorban.
 
Y entonces,
casi sin querer,
un beso.
 
¿Y las miradas?
 
—Las miradas no juegan.
Se buscan,
se sostienen,
se dicen cosas
que uno no pensaba decir.
 
Son directas,
como flechas,
sí,
pero también como preguntas
que nadie sabe contestar.
 
Y ahí,
en ese instante mínimo,
uno entiende
 
que no era el café,
ni la charla,
ni siquiera la cita.
 
Era esto:
 
el riesgo
de acercarse demasiado.
 
Isabel

miércoles, 17 de junio de 2026

Ley de vuelo

El poema nace
y uno lo echa a volar.
 
Sube.
 
Se estira
como si pudiera tocar algo
que no sabemos nombrar
pero reconocemos.
 
Sube más.
 
Y en ese instante
—justo ahí—
parece que todo tiene sentido.
 
Luego
 
baja.
 
No de golpe.
 
Baja como bajan las cosas verdaderas:
quedándose.
 
Se posa
en una palabra,
en un gesto,
en una herida que no estaba cerrada.
 
Y uno entiende:
 
no era el cielo.
 
Era esto.
 
Lo que vuelve.
Lo que pesa.
Lo que queda.
 
El poema no cae.
 
Aterriza.

Isabel

domingo, 14 de junio de 2026

El tizón

 
“Tienes razón”, decía el papel.
Así, sin alzar la voz,
como si supiera más que nosotros.
 
Y yo lo miraba
sabiendo que no era cierto…
o peor:
sabiendo que sí.
 
Luego vino el fuego.
Siempre viene el fuego
cuando uno quiere dejar de entender.
 
Lo acerqué despacio,
como quien no quiere destruir
sino probar
si arde.
 
Y ardió.
 
Las palabras se hicieron negras,
se encogieron,
se volvieron nada entre los dedos.
 
Pero no.
 
No era nada.
 
Porque lo que dolía
no estaba en la tinta,
ni en la forma obediente de las letras.
 
Estaba aquí —terco, encendido—
como un tizón que no se apaga
aunque uno sople,
aunque uno jure
que ya no importa.
 
“Tienes razón”, decía.
 
Y todavía hoy,
a veces,
me quema.
 
ISABEL

sábado, 13 de junio de 2026

Peregrina

Mi voz
es peregrina.
 
Viajera del viento.
 
Como hoja suelta,
va
 sin mapa.
 Sin rumbo.
 
Canta bajito
 al eco
de voces,
de sonrisas,
de recuerdos.
 
Un soplo la arrastra,
la alza,
 la deja caer
en el aire.
 
El sol la alcanza.

Desnuda,
bebe libertad.
 
Pero llega el frío.
 
Y entonces
busca su refugio
 humano.
 
Apaga su marcha.
 
Regresa
 con su nota intacta,
 a mi garganta.

 ISABEL

jueves, 11 de junio de 2026

¿De qué charlan las horas?

Por pura curiosidad
pregunto al aire
—aunque sé
que no responde—:
 
¿de qué charlan las horas?
 
No el tiempo,
las horas.
Ellas, tan precisas,
tan cabales,
tan obedientes 
a algo
que no vemos.
 
Porque el viento…
el viento no sabe callar:
recuerda,
se traiciona,
y todo lo que toca
termina por cantarlo.
 
Pero las horas no.
 
Las horas encajan.
Pasan.
Cierran.
 
Exactas.
 
Y, sin embargo,
—pienso—
en lo exacto
debe de haber un murmullo,
 
algo mínimo,
apenas un roce,
 
cuando una termina de irse
y la otra
aún no llega.
 
Ahí,
entre una y otra,
 ¿qué se dicen?
 
Me intriga.
 
Que exista
una conversación perfecta,
secreta,
entre el tiempo...
 
y que nunca,
nunca,
nos nombre.
 
ISABEL
11/06/26 

lunes, 8 de junio de 2026

Doña Efe y yo

Fortunata llegó a mi casa hace seis años y cinco meses, en el momento exacto, justo cuando el alma me crujía por la partida de mi hermano Miguel Ángel.
 
Ella cargaba su propio desamparo, la habían devuelto después de un año de haber sido adoptada. Mi hijo León fue a recogerla y me pidió que la cuidara “sólo por unas horas”, en lo que encontraba un albergue donde dejarla.
 
Venía huraña, asustada, y su esqueleto se dibujaba con nitidez bajo la piel. Era el vivo retrato del abandono y, aun así, linda. Es pequeña, mezcla de chihuahua y de un tal Pancho arrabalero.
 
Al mirarla supe que no iría a ningún lado. El desconsuelo de las dos hizo puente. «Yo me la quedo», le dije a León. Y así nos "adoptamos" para el resto de nuestras vidas.
 
A mis hijos León y Alejandro. los amó desde el primer segundo. Conmigo, guardó distancia. Pero el tiempo —y la paciencia— van borrando recelos. Hoy, doña Efe no me pierde de vista. Sabe que es mi compañera y yo sé quién es ella: no le gusta que se lleven pesado, huye de los niños, y es una sibarita que sabe desparramarse justo donde entra un rayo de sol.
 
Enseñarle modales, no fue difícil. Cuando descubrió que su nuevo domicilio cuenta con jardincito, ni siquiera tuve que decirle dónde, ella sola vio el terreno con autoridad y se dijo: “aquí mero”, jajaja. Se adueñó del trozo de tierra con toda naturalidad.
 
Pero vivir con Fortunata también trajo pérdidas. En ese mismo jardín tengo una planta llamada algodoncillo que es mi pequeño criadero de mariposas monarca. Allí llegan, dejan sus huevecillos y ocurre el milagro silencioso de las orugas. Pero mi chihuahua, herencia de su sangre callejera, no entiende de poesía contemplativa. Para ella, esas alas de colores que revolotean al ras del suelo son una provocación. Si no estoy alerta y la meto corriendo a la casa, de un brinco las derriba. Ya debe varias vidas.
 
Fortu, a la hora de la comida, se sienta frente a mí y calcula la distancia entre mi mano y mi boca por si suelto bocado. Sus ojos me recuerdan que somos del mismo bando y que el botín se comparte.
 
Quién diría que tanta vida, tanta astucia y tanto carácter caben en un cuerpo tan pequeño. De aquella flacura que portaba cuando llegó, no queda más que el recuerdo. Hoy mi doña Efe es una chihuahua gordita y bella, colmada de sol, de amor, y de complicidad.
 
ISABEL
08/06/26 

viernes, 5 de junio de 2026

Versos de Sol

¡El rojo crepúsculo me atrapa!
 
El sol ha dibujado su ocaso,
antes de hundirse en el horizonte
y echarse a dormir a cielo raso.
 
Y vuelve, ebrio de luz y color,
con su calidez de caballero,
prende la esperanza con la aurora,
me pide un café y canta un bolero.
 
Su voz y ritmo mueven mis pies,
y bailo a su hechizo delicioso,
que va conectando con mis pasos,
aunque mi cuerpo pide reposo.
 
Se apaga el eco de aquel bolero,
la tarde sonroja su dorado.
Su majestad, el sol, se retira
y la noche invita a su reinado.
 
ISABEL
05/06/26

martes, 2 de junio de 2026

Recuerdo de Lluvia

Junio es de empapadas,
es lluvia, es aroma;
donde el verde asoma
y atrapa miradas.
 
Temple de agua y fuego
verano que peca
con la húmeda mueca
de añorado juego.
 
Y vuelvo a ser niña
jugando con lodo
mojada de todo
sin miedo a la riña,
 
¿Mamá iba a pegarme?
¡Y eso qué importaba!
A mí me encantaba
salir a mojarme.
 
ISABEL
02/06/26

sábado, 30 de mayo de 2026

En su búsqueda

¿En dónde estás, querencia placentera?
¿Por qué te ocultas de mi edad madura?
Ya no hace falta recordar la albura
de aquel pequeño error de primavera.
 
Ya regresa con la quietud ligera
que palpita derramando lisura,
y emprendamos la feliz aventura
de enamorar el sol de una quimera.
 
Ven con el canto fresco de tu risa,
desgránala con gozo y desenfado
sobre el trigal que se agita la brisa.
 
Así, mi corazón ya esperanzado
sabrá por una espiga pitonisa,
que volviste para siempre a mi lado
 
ISABEL
30/05/26

jueves, 28 de mayo de 2026

Vete tristeza

Soledad, no me extravié,
ya regreso.
Vuelvo cansada
del alma y el cuerpo…
 
Hay días en que la piel recuerda.
Me acerco a la luz de la ventana,
miro la palma de mis manos y exclamo:
 
«Las tengo llenas de intentos en ruina,
de caricias no recibidas
y de poemas que jamás volaron.
 
Si pudiera vaciarlas,
trazaría con ellas nuevas ilusiones.
Pero, ¿dónde guardo el roce
que se quedó en ellas?»
 
Mis pupilas se desbordan,
mojan mi impotencia en su abandono.
 
Tristeza… vete.
Hoy no deseo sentir tu mano,
sino disfrutar el abrigo
de mi aislamiento.
 
ISABEL
28/05/26 

martes, 26 de mayo de 2026

Con la tonada de la luna

Justo a la hora del ocaso
una lluvia inoportuna
canturrea con deleite
la tonada de la luna.
 
Y ese llover delicioso
brinda su eco refrescante
al dorado sol poniente
que se ocultaba triunfante.
 
La lluvia ahora musita
unos versos con su aroma,
los aprecia mi nostalgia
que, como la luna, asoma.
 
Ya mis ojos piden sueño,
mas lo que mi cuerpo apremia,
que agudice los sentidos...
¡la noche huele a bohemia!
 
ISABEL
26/05/26

lunes, 25 de mayo de 2026

Simplemente

En la calma de mi tarde,
una sombra toca al piano
los versos que hacían falta
para sonreír temprano.
 
Yo busco un amor de otoño;
lo imagino como usted,
con el sol en su sonrisa
y en sus ojos, mi café.
 
¡Ah, pudiera yo abrazarlo,
otro sería mi destino!
Retiraría tristezas
y las piedras del camino.
 
Y si permite la vida
que lo tenga frente a frente
sin más paredes que el aire,
lo amaría. Simplemente.
 
ISABEL
25/05/26

domingo, 24 de mayo de 2026

La reunión

Quizá sea un sueño en vigilia
o una ilusión de duermevela...
pero veo entrar compañeros
tan formales como en la escuela.
 
¿El motivo? La convivencia.
Para eso es que había reunido
a mis noctámbulos amigos,
en el refugio de mi nido.
 
Entre el silencio y el desvelo,
el reloj del tiempo reía;
y con su larga manecilla,
vuelve muda a la poesía.
 
Fue incómodo verla callada,
pero tan pronto como habló,
el amor encendió su fuego
y en un tris el bardo llegó.
 
ISABEL
24/05/26

sábado, 23 de mayo de 2026

El eco de una historia

La misma tonada


Hubo sonrisas al reencontrarnos.
Se besaron nuestras miradas,
se abrazaron nuestras manos…
 
Quizá por la emoción del momento
o por esos recuerdos que nos atan
a la misma historia;
al eco sordo de una canción
—letra y tonada—,
nunca dejó de sonar.

 ISABEL
23/O5/26

jueves, 21 de mayo de 2026

Pecado

Mi imaginación ha vuelto pecado
la oculta pasión de mi fantasía;
su sombra de deseos me extasía,
lo permite mi cielo enamorado.
 
Tú, mi desliz íntimo y reservado,
te desnudas ante mi poesía
y deshojas la flor del alma mía
con un placer que tenía olvidado.
 
Eres lira en mi voz anochecida,
la caricia que corre entre mis dedos
con un itinerario a la medida.
 
Y circulas, sin recato ni enredos,
en el acabado tren de mi vida,
que extravió el equipaje de los miedos.
 
ISABEL
21/05/26

martes, 19 de mayo de 2026

La tinta se secó

Inspiración, ahora vuelves para reanudar el poema que dejaste reposando en el tintero. Pero la tinta se secó y, lo escrito, ve tú a saber dónde está. Tal vez voló, o yace hecho ceniza, a la orilla del olvido.
 
Así que no busques pendientes ni intentes sembrar algún verso conmigo, porque padezco cansancio crónico. La edad no perdona. Y conforme pasan los años, crece la fatiga.
 
¡Ay, mi musa discontinua! Se agotó aquella luz de sol y vida que me conociste. Hoy en día, estoy atada a las circunstancias de una etapa compleja y francamente no tengo fuerzas para desatarme. Sufro dolores por docena… Vivo “la edad de oro”, sin alas y sin las delicias que tanto disfrutaba. Y la remolona edad dorada sigue con la letanía de que reduzca riesgos de salud. ¡Vaya etapa de lujo! Es una verdadera joyita, pero no para presumir.
 
Eso sí: tengo la fortuna de seguir viviendo. Mis carencias son obvias, he disminuido el tiempo de mis caminatas… los “noes” me apabullan y los “síes” brillan por su ausencia. Sin embargo, mis recuerdos son claros, profundos, y me abrazan en noches como esta, de insomnio y de café.
 
Inspiración, vienes cuando mi entusiasmo duerme. ¿Quieres que hablemos sobre mi añeja madurez?
 
ISABEL
19/05/26

lunes, 18 de mayo de 2026

Alucinación

Noche de insomnio.
Vagan murmullos en el ambiente
y se atrapan ecos distantes,
mensajes desordenados.
 
La musa llega a mi estancia,
trae imágenes queridas;
aromas de otros ayeres
se mezclan con mi ahora:
tan añejo, tan cansado…
 
Rostros que amo,
sueños guardados,
regresan a vivir en estos versos.
 
Sonríe la ilusión…
y se esfuma de madrugada.
 
ISABEL
18/05/26

sábado, 16 de mayo de 2026

No logro restarte

Intento olvidarte.
Hago memoria:
quito los malos momentos,
las discusiones,
los vacíos de palabras...
 
Pero recuerdo la luz de tu sonrisa
y todo vuelve a empezar.
 
Luego me digo que ya fue suficiente,
que nadie debería vivir
regresando tanto a alguien.
 
Y aun así, te pienso.
 
A veces apareces sin aviso:
en una canción cualquiera,
en mi café de la mañana
y en noches de insomnio.
Como si hubieras aprendido
a esconderte entre mis días.
 
Entonces vuelvo a lo mismo:
a sumarte, 
restarte,
tejerte y destejerte
hasta quedarme vacía.
Pero no logro quitarte.
 
Porque eres de las personas
que terminan pareciéndose al aire:
uno no las mira,
no las toca,
y aun así,
hacen falta.
 
ISABEL
16/05/26

viernes, 15 de mayo de 2026

Al Silencio

Silencio, hoy medito sobre tu esencia.
La bebo a sorbos como mi café,
callada, para no romper tu magia
y feliz porque puedo disfrutarte.
 
Yo sé que conociendo mi latido
sabes que necesito tu presencia,
porque en el momento en que te retiras
el ruido hace que pierda la cabeza.
 
Pero hoy recorres este espacio mío
en la soledad que viste la noche.
En mi sueño que está al doblar la esquina
de las once… mi pausa de reposo.
 
Despierta o dormida, quiero sentirte,
y respirar tu éter como el mismo aire,
visualizar tu figura invisible,
en la quietud de mi alma que se calla.
 
ISABEL
15/05/26

miércoles, 13 de mayo de 2026

Una confidencia

En el correr de mi vida se fueron encadenando experiencias, gratas algunas, otras no tanto. Sin embargo, todas forman parte de mi historia.

Hoy quiero recordar una vivencia inolvidable: mi participación en la desaparecida plataforma de Yahoo! Respuestas.

Mis comienzos fueron  a principios del 2008. Por casualidad llegué a ese espacio, cuando buscaba una receta de cocina y Google me envió allí. Curioseé en todas sus salas y me atrapó la de Poesía; no porque yo la escribiera, sino porque me gusta su lectura. Después de unos meses de dejar comentarios, me probé como escritora de versos.

También quise entablar amistad con compañeros de aventura… almas que, como la mía, disfrutaban del arte de escribir. Mi cariño eterno para Orlando, para Elsita, Cris Luna, Silvia, Marisela, Juan Carlos, Blas, Alcira… Afectos virtuales, pero sentidos y entrañables.

Ellos fueron la primavera de una etapa maravillosa de mi vida. Fue a través de sus ojos que descubrí el latido de las letras. En sus críticas hallé el valor de la sencillez, y en sus elogios, el permiso para sentirme un poco poeta. Aprendí que la poesía no estaba en las palabras complicadas, sino en la honestidad de un sentimiento que florece.

Ese mundo fantástico fue tan real que lo añoro. Para mí fue una escuela y, a la vez, un balcón para beber letras como café; un sitio para hacer amigos, aliviar congojas y redescubrir el amor en un aprendiz de poeta.

Atesoro la paciencia de unos y la pasión desbordada de otros; la complicidad que nos unía, la emoción de «abrazarnos» en el sentir silencioso de nuestras aportaciones. Conservo, más que sus textos, esa chispa que encendieron en mí: la certeza de que nunca se deja de aprender cuando se escribe desde el alma.

ISABEL
13/05/26

domingo, 10 de mayo de 2026

Ramillete de aromas

Mamita querida
te entrego mi rosa
con un beso infinito,
como eterno tu recuerdo.
-.-.-.-

¡El poema vuela!
Abrió sus alas de letras…
y al revuelo cayeron dispersas
como flores marchitas.
-.-.-.

Vivir la primavera
es beber el azul del cielo
con los ojos del alma
y abrazar su energía.
-.-.-.-

En esta época de aromas verdes
y nubes alborotadas,
el amor vaga vestido de lluvia
con sonrisa de arcoíris
-.-.-.-

La lluvia huele a mi niñez,
a tierra mojada…
a Morelia recién bautizada,
y a flores de San Juan.
-.-.-.-
 
ISABEL
10/05/26

sábado, 9 de mayo de 2026

Es tan efímera...

En un suspiro nacen
la aurora y la vida.
Y en un segundo
todo acaba.
¡Ay, Dios!
Hoy
no.
 
ISABEL
09/05/26 

jueves, 7 de mayo de 2026

Notas del desvelo

Bajo el furor de una noche encendida,
los acordes de un sollozo de guitarra
murmuran al cielo y a las estrellas:
«mi musa y el verso cantarán la noche».
 
El velo oscuro de una sombra
baja por el tejado hasta mi ventana;
y roza el cascarón de este retiro,
tan frágil y sobrado de locura.
 
El ciclo nocturno huele a misterio,
a música selvática de mil voces.
Picando piedra el reloj marca su paso,
entonando las notas de mi desvelo.
 
ISABEL
07/05/26

miércoles, 6 de mayo de 2026

La abeja y el poema

Mi poesía no es vana.
Es como la abeja
que, en su vuelo,
busca y degusta
el fruto y la flor,
su dulce alimento.
 
Y mis versos,
imaginándolos,
se preparan
y abren sus alas.
Empiezan el revuelo.
 
Volar es vital
para la afanosa abeja,
y para mis letras
que llevan a cuestas
los sueños viajeros
de mi corazón bohemio.
 
ISABEL
06/05/26

martes, 5 de mayo de 2026

Efluvios para un descanso

Conectan en su fantasía
poetas de café y de rosas,
creen bordar la poesía
cual si fueran flores hermosas.
 
Algún pétalo desprendido
será piel de la magia escrita;
la ilusión formará su nido
en la charla de alguna cita.
 
Viven momentos disfrutables,
riman palabras cadenciosas
y nacen versos admirables...
con el aroma a café y rosas.
 
ISABEL
05/05/26

domingo, 3 de mayo de 2026

Chau, Elsie bonita

Huyó mi sensatez al entrar la noche; el calor de su saludo agotó la energía de mi compañera soledad, quien se retira a descansar. Respiro su silencio. Prendí mi laptop y empecé a escribir la plática que sostuve con mi «otra yo».
 
¿Recuerdas a Elsita, mi amiga poeta de Argentina, la que me impulsó a escribir poesía? Bueno, pues desde comienzos del pasado abril la estuve pensando... Debí enviarle un mensajito por WhatsApp, pero quise esperar a que llegara el día de su cumpleaños (el 23 de abril) para sorprenderla con un correíto lleno de buenos deseos y mucho cariño.
 
Pero, la sorprendida fui yo. En su momento envié el citado correo... ella no respondía. Imaginé que su hijo la estaría festejando, sin embargo, por las redes sociales pude enterarme que falleció unos días antes de su cumple.
 
El cáncer le había ganado la batalla. Agotó su fortaleza, acabó con su vida. Quedé en shock con la noticia. Parece increíble que, aun sabiendo la gravedad de su enfermedad, no me haya preparado para el adiós definitivo. Pensaba: «Quizá yo muera primero; ella es mujer de fe y está luchando, confiando en su Dios».
 
El misterio de la amistad es indescifrable. Son caminos que se encuentran y cuyas metas se parecen... se abrazan, y en esa comunión de las almas es donde nace una hermandad sólida, aun con personas que nunca se han visto frente a frente. El corazón se entibia, a las manos les crecen alas y las distancias desaparecen.
 
Eso nos ocurrió a Elsie y a mí. Nuestra amistad fue un regalo de la Vida; sobre todo para Isabel, la aprendiz de poeta, pues ella fue la que me animó a dar mis primeros trazos en el mágico mundo del verso con la belleza de sus poemas, los que yo comentaba en el desaparecido foro de Yahoo! Respuestas, en la Sala de Poesía.
 
Después de escucharme, mi «otra yo» sólo señala: «Ahora, la historia de ustedes es poesía que no se puede compartir.
 
ISABEL
3/05/26

sábado, 2 de mayo de 2026

Dulce hogar

Mi hogar custodia ecos de mi pasado,
voces que en mi añoranza son historia.
Tiene un tictac de risas y sollozos,
cual reloj de aguja oscilatoria.
 
Así, mi vida es tren de ida y vuelta,
repasando paisajes y querencias,
con la emoción cifrada en la aventura
de relatarlos contando experiencias.
 
Hogar, tu abrazo me resulta un ancla,
un refugio, un recuerdo que cautiva.
Me atrapas con el esplín que he callado,
porque me envuelve como lava viva.
 
Pero te respiro en bendita calma.
En ti mi vida, frágil e ilusoria,
desteje ayeres y borda el ahora
con briznas de su añeja trayectoria.
 
ISABEL
2/05/26

martes, 28 de abril de 2026

Versos de nubes

Lo siento mucho;
no doy tesoros.
Solo estos versos
hechos de nubes,
de lluvia y brisa
sobre la piel
de una ilusión.
 
Y los ofrezco
con mi verdad
entre sus letras,
con el latir
del no te olvido
vuelto un susurro
enamorado.

Lo siento mucho...
 
ISABEL
28/04/26
 

lunes, 27 de abril de 2026

Dos tiempos del adiós

 «A veces, cuatro versos bastan para que el corazón aterrice en la verdad.»

 El destello

 ¿Sabes a dónde va el amor cuando termina?

 —Su recuerdo queda grabado en el corazón,
como el destello que iluminó nuestro cielo…
y prenderá la magia de sueños y desvelos.

El tizón


"Tienes razón"... rezaba en el papel;
y el fuego lo escrito carbón hacía.
Pero jamás mi mente perdería
todo el mensaje y el dolor aquel.
 
ISABEL
27/04/26

domingo, 26 de abril de 2026

Amigo Orlando

Conservando su pureza,
la hoja de papel consiente
en mostrarnos la belleza
de tu poema reciente.
 
Y desgranas tu sentir
sobre el bello Mar del Plata;
tu pasión al escribir
en sus olas se desata.
 
Amanece en mi sollozo;
leo tu rima final...
Vuelve el plectro del reposo
a mi ofrenda terrenal.
 
ISABEL
26/04/26 

viernes, 24 de abril de 2026

Las ilusiones

Las ilusiones son mariposas
y abren sus alas desinhibidas;
pero si al vuelo sienten temores,
ocultas van, evadiendo heridas.
 
Yo, flor marchita, casi agotada,
al verlas paso, muy agradecida;
aunque dirijan sus aleteos
hacia la rama más florecida.
 
Pero las huelo y gozo al pensarlas,
infatigables y vanidosas,
luciendo vetas de mi nostalgia
y el tul de mis galas fantasiosas.
 
¡Enjambre de alas luce mi cielo!
 
ISABEL
24/04/26 

miércoles, 22 de abril de 2026

Balada que llora

Soy un canto entristecido;
me asiste toda congoja,
que se llora y se despoja
de una historia sin olvido.
 
¡Oh, ese canto de la lluvia!
Como yo, lo hace llorando;
sus acordes van curando
y ya no llueve... ¡diluvia!
 
El corazón se empalaga;
si el duelo se hizo canción,
entonces no hubo traición,
sino fuego que se apaga.
 
Mi duda pide un favor
y va dirigido a usted:
¿Mitiga el amor su sed
con lágrimas de dolor?
 
ISABEL
22/04/26 

martes, 21 de abril de 2026

Versos desvelados

¿Sabes qué quiero?

Quiero un abrazo… de esos que no hacen preguntas.
Un beso que no venga con prisa.
Un cielo que no se cierre de repente.

Y ya encarrerada…
una palabra nueva
para decir lo mismo de siempre: amor.

Quiero una brizna de luz del amanecer,
el sueño que todavía no decide irse,
la lluvia cantando sin saber que canta,
y un suspiro…
de esos que se escapan aunque una no quiera.

Todo eso quiero.

Y un poema que, por una vez,
no me dé tanta lata
y se escriba solo…
como si supiera lo que hace.

viernes, 17 de abril de 2026

Ritual de ausencia

Ella detiene el mundo.
 
Suspende el ritmo de la rutina para entregarse a un beso de ensueño, ya que el pensamiento caprichoso le trajo de vuelta por unos instantes, la imagen de su amado.
 
En el torbellino de la memoria, los sentimientos cobran vida y empañan la mirada. La ausencia se vuelve lluvia y, el beso, en la ofrenda de amor atesorada en sus labios.
 
Su garganta es un nudo de emociones conteniendo el eterno reproche que le hace al destino. El corazón, que aún añora aquel abrazo apretado —ese fogón de ternura que derretía el frío—, late hoy con el gozo de antaño.
 
Parece que el alma va a desbordarse, que esa agitación la elevará por encima de todo... pero en un suspiro la realidad reaparece.

Ella sonríe complacida. Cesó el espejismo que permitió la entrega del beso que callaba su boca. Sacude el polvo del recuerdo… y reanuda su vida de silencios.
 
ISABEL
17/04/26 

martes, 14 de abril de 2026

Cestita con Haikus

El latido de la Tierra


La Jacaranda

Tejió un poema
en pétalos morados
la primavera.

La Lluvia

Llegó la lluvia.
Baila la primavera,
cantan los sapos.

 El Vendaval

Veloz va el viento
despeinando los pinos
con su tonada.

 La Vereda

Vieja vereda
hallé por tus orillas
cardos y rosas.

Estaciones y Silencios


El Invierno

Ríe el invierno.
Lo ha acariciado el sol
esta mañana.


El Cenzontle

Vuelve el invierno
y enmudece el cenzontle.
Se queja el sauce


El Refugio de la Luz


El cobijo

Un buen café
al canto de la lluvia.
y asoma el verso.

La Jornada

Huye la luz,
ya asoman las gaviotas
por la ventana.
 

El Ocaso

Con sus dos manos
acaricia mi ocaso
la soledad.
 
ISABEL
14/04/26

lunes, 13 de abril de 2026

Incertidumbre

 Preguntas sin respuesta

Y ahora, soledad,
¿a dónde viajarán mis pensamientos?
 
¿A dónde mis desolados suspiros?
¿A dónde mi razón de vivir?
 
¿En dónde se oculta el amor
que al grito de mi voz no responde?

Y soledad enmudece. No sabe qué responder a ms interrogantes. Solamente me abraza… 
con su silencio.

ISABEL
13/04/26

domingo, 12 de abril de 2026

En el cultivo del tiempo

 Soy rosa de otoño


Mi vida es guirnalda de momentos.
Mis remembranzas viajan
en el tren de la Vida.
 
Acaricio cada flor del recuerdo
en el minuto de la sonrisa,
al calor de un abrazo…
 
Y en el segundo del suspiro
con que el tiempo lo grabó
en mi memoria.
 
Soy del rosal que renace
la rosa que añadió a su cultivo, 
la belleza del ayer.
 
ISABEL.
12/04/26

viernes, 10 de abril de 2026

Empatía

Entre el llover menudito
yo vi una gota gigante
deslizarse acariciante
sobre el almendro marchito,
el que luciera exquisito
y enamorara al paisaje.
Allí en el seco ramaje
donde quedan sólo espinas,
se volvió gotitas finas
para que brote follaje.
 
Y el árbol de mis olvidos
bebió agua, ganó belleza.
Le brotaron sin pereza
grandes hojas, nuevos nidos
y polluelos divertidos.
¡Milagro de la empatía
de una gota! En la agonía
de aquel marchito ramaje,
exprimió su fresco traje
y en savia se convertía.
 
ISABEL
10/04/26

miércoles, 8 de abril de 2026

Un soneto en el papel

Se fue apagando el deseo de verte.
Ante la evidencia recrudecida,
la esperanza decidió no tenerte;
pactó el olvido y se quedó dormida.
 
—Qué poco dura una racha de suerte —
me dice la tarde desvanecida
por una nube que amenaza fuerte
y no va a permitir que se despida.
 
La noche trajo la lluvia y su aroma.
La humedad de su canto menudito
refrescó mi memoria y quise verte.
 
Reviví el momento de conocerte
y volviste a mi pensar inaudito,
con un beso en el papel... punto y coma.
 
ISABEL
8/04/26

domingo, 5 de abril de 2026

Dentro de mi soledad

Soledad, muros con voces de vida;
de tu techo gotea el dulce anhelo
que vertió aquel verano de revuelo
al caer de una nube conmovida.
 
Eres mi casa, tus ecos cautivan,
seducen, y anidan en la ventana.
Son el eslabón que no sólo hermana,
también es imán para los que olvidan
 
Eres el tictac de un reloj de tiempo
con solo una manecilla marcando
el compás de alguien que pecó faltando
a la cita de un "te quiero" a destiempo.
 
Feliz mi historia que pasea en tren
recordando pasajes y querencias,
con boleto redondo, con vivencias
y el chacachá la arrulla con su vaivén.
 
Ahora vivo carente de prisas
hilando motivos de melodía
para el verso, relato o poesía,
pues para mi soledad son sonrisas.
 
ISABEL
05/04/26

jueves, 2 de abril de 2026

Vivir entre recuerdos

Corazón, siempre tú,
resguardando tus heridas
y envolviendo entre latidos
el regalo de mi vida.
 
Por ti soy fan de su belleza
y la celebro con gratitud y cariño,
aunque ya lastimen los años
y este vacío de adioses
que la calma no llena.
 
Sin embargo, recordar me sostiene;
alivia el peso de las ausencias
que llevo colgadas al hombro,
pues aterrizan en mis versos
se sientan, beben café conmigo,
¡y se van a dormir las penas!
 
ISABEL
02/04/26

martes, 31 de marzo de 2026

Sólo el eco vuelve

 Ecos y sonrisas

Los años vuelan, pero el amor echa raíces. Rescaté estos tercetos de mi contenedor de versos “en reserva”, para recordar a mi nieta Carolina en sus primeros años, cuando era un torbellino de juegos y asombro.

Hoy, a sus diez añitos, Caro sigue siendo niña, pero su inquietud ha cedido el paso a la siguiente etapa; ahora es una promesa de flor que va abriendo sus pétalos hacia su luz de primavera. Aquí quedan mis versos de ayer para la tierna jovencita de hoy, uniendo el eco de aquella su risa pequeña con el brillo de su sonrisa presente.

Si sólo el eco vuelve
meteré en su maleta
la gracia que hoy te envuelve.
 
Mi nieta Carolina
es un terrón de azúcar
y dos de adrenalina.
 
Con el alba arrebol
despiertas de tu sueño
y te vistes de sol.
 
Tu risa, tus ojitos,,,
El placer de mirarlos
son goces infinitos.
 
La lluvia y mi desvelo
evocan tu sabor
a fruta y caramelo.
 
Niña de mis amores,
eres un torbellino...
un ramito de flores.
 
Desde el rayar la aurora,
Carito de mi vida,
pienso en ti. Abue te adora.
 
ISABEL
31/03/26

sábado, 28 de marzo de 2026

Sin aviso


Nota en el viento

Que me perdone el viento
si canto sólo un nombre,
mi luz en su momento.
 
Lo recordé silbando
notas memorizadas
de tanto amar amando.
 
Pero él, ¿cuánto me quiso?
Poco, o quizá nada.
Se marchó sin aviso.
 
ISABEL
28/03/26

viernes, 27 de marzo de 2026

En tierra firme

Festivas gorjean las aves,
la jacaranda ha florecido,
y entre sus racimos se enreda
el tul añil de su vestido.
 
El sol hoy despide su aroma.
Mi ilusión va en el remolino
que despertó la primavera
con la hojarasca del destino.
 
Y yo quedé aquí, en tierra firme,
con los recuerdos renacidos,
con la soledad en mis manos
zurciendo versos con suspiros.
 
ISABEL
27/03/26 

martes, 24 de marzo de 2026

¡Con signos de admiración!

La vida va y yo con ella
sin el peso del esfuerzo,
respirando cada estrella
y cantando cada verso.
 
Hoy amaneció más temprano y, como de costumbre, me preparé el primer café del día y encendí la radio. En ese momento la voz de Juan Luis Guerra cantaba Cuando te beso. Cerré los ojos, me envolví en su decir tan íntimo, casi tangible, tan sugerente, que lloré emocionada como si su mensaje fuera para mí.
 
El café se había enfriado, le un par de sorbos… continuaba como en éxtasis; seguramente la rola me había besado el alma. Sonreí y dejé que la imaginación correspondiera esa caricia, con un guiño coqueto e ilusionado. ¡Ah, qué maravilloso es el sentimiento del amor! Merece ser vivido con signos de admiración, a la edad que se tenga.
 
Y hay que cantar la vida, aunque nuestra voz desentone. En el entendido de que también el silencio es parte de su armoniosa y mágica belleza.
 
ISABEL
24/0326

domingo, 22 de marzo de 2026

Suspiros y Nostalgia

Hoy mi nostalgia es aquella armonía
que despuntó en mis primeros albores,
a la edad de estudios con profesores.
Huele a mi Colegio Motolinía.
 
Y busco en sus ecos mi lozanía:
la seño que recuerdo con loores,
la compañera de diez y de honores,
el recreo y rezos en letanía.
 
Reviven los recuerdos y en tropel
mis lágrimas afloran silenciosas
y se apagan, igual que el tiempo aquel,
 
donde recibí lecciones grandiosas
de un profesorado de alto nivel
y en un grupo de niñas estudiosas.
 
ISABEL
22/03/26

sábado, 21 de marzo de 2026

Día perdido

Un día más que culmina.
Se hunde en los bostezos suaves
del ocaso que declina
y muere. Quemó sus naves.
 
¡Ay, distraída alma mía!
Ahora, hasta maldices.
Se te fue en la tontería
su tarde de horas felices.
 
Te escudas con la actitud
de considerarte lenta
por latir en senectud.
Mas procrastinas sin cuenta.
 
¿Lloras? Basta, ¡qué agonía!
Para tu tren que hay tormenta;
ya no anima mi ironía
lo que tu revuelo inventa
 
ISABEL
21/03/26 

miércoles, 18 de marzo de 2026

Entre sorbos de café

¿Qué es “mi vida”?
Supongo que es la suma de mis momentos.
 
Soy manecilla del tiempo
del minuto en que vivo...
y de este café que se enfría.
 
¿Qué es “mi tiempo”?
La respuesta exacta, no la sé.
 
¿Será la oportunidad que tengo de lo cotidiano?
¿O el coche que me lleva a mi destino?
 
Quizás es mi motor deteriorado,
la inercia de haberme movido...
¡Mi reloj descompuesto!
 
ISABEL
18/03/26 

martes, 17 de marzo de 2026

Mis golondrinas no regresaron

A veces la poesía es un diálogo que atraviesa los siglos. Don Gustavo Adolfo Bécquer prometía que las oscuras golondrinas volverían a colgar sus nidos, pero en mi balcón la historia se escribió con otra tinta.                   

       Sin retorno

Lo extraño como el primer día.
Ni los vientos de mis otoños
han podido levantar mi pena.
 
Las copiosas lluvias
han formado mares
y las oscuras golondrinas
que anidaban en mi balcón,
volaron sin retorno.
 
¡Ay, cuánto lo extraño!
Necesito una montaña de calma
y solo tengo el peso del barro 
en mis zapatos,
para seguir aquí, anclada,
esperando en vano.
 
ISABEL
17/03/26                                                     

lunes, 16 de marzo de 2026

Fantasía bohemia

Fantasía bohemia

El tic-tac del viejo reloj,
la taza de humeante café.
Y el insomnio, que se estira
para abrazar la velada.
 
Mas informa la noche:
 
«La musa está apagada;
hoy no tendremos poesía.
Sólo un sueño de vigilia,
una tertulia amistosa».
 
Vuela la imaginación
y en un chasquido de dedos
obtiene de las estrellas
la infusión que incita al verso.
 
Y el empeño se sacude;
asoman pluma, papel,
las letras se acomodan...
en un hilo de silencio.
 
ISABEL
16/03/26 

domingo, 15 de marzo de 2026

Casi es primavera

El frío se desabriga,
el sol estrenó poema,
el aura ensaya su vals
y se arrullan las palomas.
 
No lo soñé ni deliro,
la espera rompió su ayuno.
La jacaranda florece,
las calles lucen azules.
 
Por doquier renace vida;
vuelan activas las aves
entre los verdes follajes
armando cómodos nidos.
 
Este tiempo entre mis manos
permite que lo acaricie
y que al oído le diga:
¡Ya te vivo primavera!
 
ISABEL
15/03/26

sábado, 14 de marzo de 2026

Historia distinta

Soy el eco de tu piel,
una canción diferente.
Mi voz halló confidente
sobre un trozo de papel.
 
Y hoy busco de aquella tinta
con la que juntos grabamos
las palabras que inventamos
para una historia distinta.
 
Fue la nuestra, con enojos,
con miradas que reían,
nuestros labios se bebían
y saciábamos antojos.
 
Mas la pluma se me escapa
y al asirla se equivoca,
pero mi alma que te evoca
piensa en tu fuego, me atrapa.
 
El papel se muestra amigo
y la canción que te añora
viene a mis versos ahora.
¡Ay, si estuvieras conmigo!
 
ISABEL
14/03/26

jueves, 12 de marzo de 2026

Un cucurucho para Fortunata

A mis ochenta y tres años, el paseo diario con mi perrita Fortunata es mi respiro de libertad. Mis hijos insisten en la fragilidad de mis cansados otoños, y tienen razón: un tirón de doña "F" —que es un roble— o un simple tropiezo, me llevarían al suelo... ¡y pácatelas!, se acaba mi independencia.
 
Pero el verdadero peligro no es mi edad; es la falta de conciencia ajena. No se puede salir a caminar confiadamente porque, en un parpadeo, aparece un peludo sin correa y el dueño que no sabe controlarlo. Eso lo viví el pasado domingo, cuando Fortunata sufrió cuatro dentelladas graves de un perro furioso que andaba sin control. Se me estruja el alma ver a mi peque toda parchada y con ese incómodo cucurucho en el cuello. ¡Qué caro pagué la osadía de sacarla a caminar!
 
Ahora mi casa es un hospital de amor. Muchas gracias, León, Alejandro y Nuri, por sus manos valientes en las curaciones; mientras ustedes sanan su piel, yo vigilo su alimento y su medicina. Espero que pronto mi bonita abandone ese cono con vuelo que tanto la enoja y vuelva a ladrar feliz. Que se engulla a cachitos esta vida que, aunque arriesgada, es hermosa.
 
Un susurro para Fortu: Perdóname, pequeña mía, por ese domingo de la punzada. Aunque hoy camines como loquita con remiendos y un cono como collar, recuerda: mis manos no te sueltan. Este encierro no es castigo, es el nido donde vamos a sanar. Mañana, cuando el susto sea solo un verso en mi libreta, volveremos a ser, simplemente, tú y yo contra el mundo.
 
ISABEL
12/03/26

domingo, 8 de marzo de 2026

Música en un charco

A veces la memoria se moja y nos devuelve ritmos olvidados. Estos versos nacieron pensando en la música que se esconde en un charco y en la curiosidad de los más pequeños ante el primer 'chipichipi'.

Ensayo de la lluvia

De ennegrecidas nubes,
de un cántaro lloroso,
cápsulas fascinantes
se rompen… ¡y al retozo!
 
En bola, todas juntas,
crean un aguacero;
su ventarrón deshoja
un viejo cancionero.
 
Salpicadas de lluvia,
las hojas vuelan solas;
luego, en un charco bailan
el vals Sobre las Olas.
 
Por la ventana asoman
asombrados ojitos,
y ven cómo resbalan
las gotas en hilitos.
 
Qué lindo chipichipi,
lleva ritmo al caer.
¿Ensayarán las gotas
para saber llover?
 
ISABEL
08/03/26

sábado, 7 de marzo de 2026

Versitos lunáticos

Versitos lunáticos

Mi poesía, frágil hojarasca,
le sedujo soltarse el pelo
y aceptó bailar con el viento.
 
Viento malo.
 En la primera pirueta la desnudó.
Es tan ligera…
 
Quiso vestirla la luna
con un pelín de magia
y un retacito de escarcha.
 
Pero ella se resistió
al recordar un mantra
de abrigo.
 
O tal vez en su locura
buscó en el alfabeto
una letra para cubrirse…
 
y, ¡vaya suerte!
 
chocó de frente
con mi realidad
y estrenó versos.
 
ISABEL
07/03/26

miércoles, 4 de marzo de 2026

¡Zas!, cortocircuito

Conservando su pureza,
la hoja de papel permite
que exhiba una sutileza:
el verso que se derrite.
 
Así quedará grabado
ese pasaje que escurre;
resbaló, fue exagerado
y el desastre... ocurre.
 
Y sucede ayer tempranito:
que en clímax entusiasmado
prende y, ¡zas!,
cortocircuito...
Se derritió como helado.
 
ISABEL
04/03/26

lunes, 2 de marzo de 2026

Una tregua con lluvia

Sobre la fronda del limonero, quizá para descansar, se tendieron mis pensamientos. No los molesté; dejé que se relajaran, que bebieran de la savia del árbol.
 
La lluvia apareció sin aviso, cantando copiosa y alegremente. Entre la sombra y los murmullos de mi soledad, la oí golpeando con ritmo mi ventana, invitándome a bailar. Acepté de buena gana. Abrazada a sus notas, me ganó el sueño.
 
Y me soñé niña, descalza, cantando bajo el aguacero. Vi mis manos bañadas de lodo queriendo atrapar un barquito de papel que navegaba, fugaz, en el arroyo.
 
El sueño duró poco, pero fue grandioso; lo dice mi nariz, que aún percibe el aroma a tierra mojada y el perfume de la lluvia.
 
ISABEL
02/03/26

sábado, 28 de febrero de 2026

La edad de ser tierra

Escribo desde este rincón donde el tiempo se plantó y echó profundas raíces. Hay una paz extraña en aceptar que la edad me ha vuelto lenta, pero en esta quietud de árbol viejo, la frondosidad de la memoria es mi mejor refugio. Aunque el cuerpo se ancle a la tierra, el deseo que desconoce fronteras me permite viajar, imaginarme ave de alto vuelo, o polvo enamorado que, prendido al viento, acaricia la libertad con su destello.

En la paz de mi retiro
la edad de ser tierra frena.
Soy árbol de hondas raíces
de fronda espesa y serena.
 
Sueño ser libre y volar,
coquetear con el viento
y tejer sobre las nubes
un amor sin juramento.
 
Planear, ganar altura,
o flotar en el espacio
como polvo en libertad,
un minúsculo topacio.
 
Mi sueño no tiene horario
para insinuar tal paseo,
como suspiro se pierde
en el éter del deseo.
 
ISABEL
28/02/26 

jueves, 26 de febrero de 2026

En su extravío

Mi corazón anda perdido
y no termina de entender,
que amar está en saber querer
no en la ilusión de ser querido.
 
En esta cuestión ni hay olvido
ni brinca el deseo suicida.
Solo desenredar, en vida,
este enigma tan socorrido.
 
ISABEL
26/02/26

martes, 24 de febrero de 2026

Nocturno con paraguas

Notas de jazz visten la noche; suavizan el recuerdo helado que dejó una lluvia a destiempo y el flash desentonado de mi historia.

Ese momento y yo nos abrazamos. Bailamos apretados hasta que el frío se desvaneció llevándose la música.

El verso llega de puntitas para no romper el silencio. Sacude su paraguas y en un borde de mi gaveta de palabras, fija su seda y su anochecer de crisálida. ¡Mañana será poema!

 ISABEL
24/02/26 

lunes, 23 de febrero de 2026

Sueños Impíos

Entre mis sueños impíos
he vislumbrado la gloria.
Un festín de escalofríos,
de romances y extravíos.
Una gloria sin historia.
 
El despertar desbarata
ese sopor de almohada.
Sin embargo, en su posdata
dice: ¡Qué andanza más grata!
¡Fue la mil y una gozada!
 
La magia impía culmina
cuando el Sol tras la ventana,
me despierta alegremente
con su luz incandescente
avivando mi mañana.
 
ISABEL
23/02/26

viernes, 20 de febrero de 2026

Sonetillo Azul

Sueño con acariciarte,
con que me miren tus ojos;
ver tu risa y tus enojos,
y al oído enamorarte.
 
Conmigo vas a quedarte
sin que te pida de hinojos
que retires los cerrojos
para que pueda besarte.

Pero ven, vibra en mi mundo
y desmenuza mi empeño
sin timidez ni temores.

Pinta mi piel de colores;
y bucea en este sueño
de rubor azul profundo. 

ISABEL
20/02/26 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Lo extraño

Lo extraño,
en el latir de mis anhelos
y en la red de mis sueños…
 
Donde mis “te quiero”
atesoraron sus promesas
y cautiva permanece,
la palabra volveré,
junto con un suspiro
y su último beso.
 
Lo extraño, sí…
con el hambre del alma
y con frío en el cuerpo.
 
ISABEL
18/02/26

martes, 17 de febrero de 2026

El turno del olvido

Mi sueño consentido
perdió la compostura.
Se cansó de hacer fila,
de aguantar tal tortura.
 
Su terca rebeldía
hoy lo desaconseja:
"esconde tu corona,
tu belleza y tu queja".
 
Y escondido cayó
volviéndose suspiro,
mas siendo tan amado
no lo mandé al olvido.
 
ISABEL
17/02/26

domingo, 15 de febrero de 2026

Confusión


«Crisálidas Vacías»
 
Me encuentro confundida.
La ilusión que creía tan mía,
de repente me dejó.
 
Ignoro qué razones tuvo
para perderse como la bruma,
si se sabía mi musa
y no ignoraba que sus dictados
mis dedos cautivarían.
 
Ahora mis versos son virutas,
crisálidas que no atesoran nada;
y mis manos empobrecidas
rozan sin palabras,
su cuaderno de poesía.
 
ISABEL
15/02/26

sábado, 14 de febrero de 2026

Amor traspapelado

Al escribir esta carta me dije: “Donde quiera que Don Alex esté, no tiene Internet ni redes sociales para enterarse de mis letras”. Pero hoy es Día de San Valentín y se lo digo aquí, y en mi corazón que es donde habita.-
 
¡Hola, mi hermoso!
 
No sé por qué imagino que estás deseando volver, por eso constantemente pido al destino que si se puede... te devuelva a mi lado.
 
El corazón que sugiere tantas cosas, propone que te escriba seguido, que te comente mi diario acontecer. Pero no veo caso ya que en mi soledad, cada 24 horas brota y perece lo cotidiano; no se presenta algo nuevo. Escribirte solo por escribir, sería como intentar atrapar el viento con las manos vacías.
 
Un adagio popular dice que cualquier pena de amor la borra el tiempo. No dudo que eso sea verdad, pero mi caso es la excepción porque, como sabes, soy obstinada. No puedo tener calma cuando me falta tu presencia.
 
Perdón por recordarte mi locura y por aferrarme a tu recuerdo. Amor, te abrazo allá arriba, en los aires de la nostalgia de nuestra historia, y luego me suelto… para buscar tu beso aquí abajo, en el silencio de mi dulce extravío.
 
Tu Suimei
14/02/26

jueves, 12 de febrero de 2026

Ni en sueños

¡NI EN SUEÑOS!

No me imagino
permitiendo que otra savia
se confunda con la mía.
 
Ni que manos o labios
anónimos,
profanen el roce de mi vida.
 
No me imagino.
 
Prefiero el silencio,
el polvo tibio de mi propia huella.
 
ISABEL
12/02/26