«Crisálidas
Vacías»
Me encuentro confundida.
La ilusión que creía tan
mía,
de repente me dejó.
Ignoro qué razones tuvo
para perderse como la
bruma,
si se sabía mi musa
y no ignoraba que sus
dictados
mis dedos cautivarían.
Ahora mis versos son
virutas,
crisálidas que no atesoran
nada;
y mis manos empobrecidas
rozan sin palabras,
su cuaderno de poesía.
ISABEL
15/02/26
No hay comentarios:
Publicar un comentario