Se
fue apagando el deseo de verte.
Ante la evidencia recrudecida,
la esperanza decidió no tenerte;
pactó el olvido y se quedó dormida.
—Qué
poco dura una racha de suerte —
me dice la tarde desvanecida
por una nube que amenaza fuerte
y no va a permitir que se despida.
La
noche trajo la lluvia y su aroma.
La humedad de su canto menudito
refrescó mi memoria y quise verte.
Reviví
el momento de conocerte
y volviste a mi pensar inaudito,
con un beso en el papel... punto y coma.
ISABEL
8/04/26
Ante la evidencia recrudecida,
la esperanza decidió no tenerte;
pactó el olvido y se quedó dormida.
me dice la tarde desvanecida
por una nube que amenaza fuerte
y no va a permitir que se despida.
La humedad de su canto menudito
refrescó mi memoria y quise verte.
y volviste a mi pensar inaudito,
con un beso en el papel... punto y coma.
8/04/26
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