jueves, 27 de febrero de 2014

Inútil Desafío.

El reloj y una de las torres de San José.


Rebeldes las manos mías
han descartado tocarte
y deciden olvidarte
escribiendo tonterías.
Pero ante las agonías
de mi corazón partío
que palpita escalofrío,
olvidar, quedó en intento...
Vuelven al dulce tormento
de versear su amorío.

ISABEL
27/02/14.

martes, 25 de febrero de 2014

Siempre te Busco...

Felicidad, ¿dónde es que estás…? Hasta hoy, sólo he vislumbrado arenas de tu sombra. Tal vez no sepas que desde que era una chiquilla, mi anhelo ha sido llegar a tu horizonte. Que el impulso de mis pasos —acertados o torpes—, es el hondo interés por conocerte. Sin embargo, hay ocasiones en que flaquea mi terquedad y pienso que sólo eres un mito; leyenda que alimenta esperanzas… y es entonces que digo para mis adentros:
Estatua de la Fuente de Villalongín.


Felicidad...


Parece absurdo pretender abrazarte.
Es como si se intentara descubrir,
un rayo oscuro en la noche
y la pausa en alguna cascada…
O entre las gotas de fresca lluvia,
alguna que queme,
como chispa de fuego.








Con todo, insisto en el empeño de hallarte y juro que llegaré hasta la fuente de tu codiciado elixir. Porque te merezca o no, eres mi meta e iré por ti hasta los confines del firmamento. Más allá de la vida… y de la muerte.

ISABEL.
25/02/14

viernes, 21 de febrero de 2014

Preludio al Alborozo.

Amanece en mi vida.
Por fin cesó la sombra
Vida en rosa, ¡te quiero!
de mueca desteñida.
Reina la luz... y asombra.

Amanece en mi cielo
con trinos y campana.
Ríe el sol, rompe el hielo
y alegrías desgrana.

Amanece entre olores
de malvas primorosas,
y sus vivos colores
atraen mariposas.

Amanece y se empalma
mi sino aventurero,
que flirtea y en calma
musita zalamero:

Vida en rosa, te quiero.
¡Te quiero con el alma!

ISABEL
21/02/14.

lunes, 17 de febrero de 2014

Tu Beso en mi Vida.

Jamás podré olvidar aquel beso sumiso,
tu primer ruego de amor.

Lo depositaste en el dorso de mi mano.
La bella fuente de La Paloma,
Fue la vehemente y callada
manifestación de tu sentir,
que acepté como un halago
y correspondí
con ruborizada sonrisa.

Ah, tu beso...

Después, a solas,
con codicia lo recogieron mis labios
y lo disfrutaron hasta con placer profano.

Aún me embeleso al recordarlo.
Porque a pesar de que marchaste al infinito,
de continuo revivo su momento
y transita a placer por mis sentidos.

Sí. Añoro tu primer ruego de amor.
Aquel que estampaste en mi mano
con el hálito azul de la ilusión;
ha sido el te quiero
más maravilloso que he disfrutado...
Tu beso en mi mano.

Tu beso en mi vida.

ISABEL
17/02/14. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Cinco Meses sin Verte.

Lluvia de nostalgia hay en mis ojos.
En mi andar, entre las flores, hallo tu recuerdo.
Y se desliza con sigilo sobre mis mejillas
en respeto tal vez, a mi mutismo.

Penetrante es la sal de su humedad;
y en la hondonada de mi alma se asienta
avivando la llaga que dejó tu partida.

Mi corazón,
aún palpita el ansia del adiós.
Está obstinado en percibirte a mi lado
y te dibuja en su delirio de rozarte,
pues duda que te hayas ido...
Para siempre.

Hoy mis ojos se desahogan;
mojan tu recuerdo con ternura,
mientras mis labios te bendicen
y elevan al cielo oraciones…
De amor eterno.

Mamá: Te extraño mucho.

ISABEL.
06/02/14

domingo, 2 de febrero de 2014

Ansias en Fuga.

La Fuente de Las Tarascas.
Un paisaje de ilusiones fallidas
cruzaron el espacio. Se rindieron.
Juzgando que serían sometidas
con el adiós del ocaso, huyeron.

Medité en esas impensadas huidas
y en mis pretensiones que no se dieron.
Las que di por justas, bien constituidas,
y arrasara el temporal. Polvo fueron.

Mis ansias en fuga barrió la brisa
como hojarasca, sin esfuerzo alguno,
para arrojarlas por ahí, de prisa.

¿Será que esos sueños tuve en ayuno,
que no gozaron la pasión precisa?
Averiguarlo, ya no es oportuno.

ISABEL
02/02/14

sábado, 1 de febrero de 2014

Desolación Pasajera.


Enero ha quedado atrás. Pero las flores todavía tiritan, resienten y se plisan ante el severo frío.

Continúa la lluvia de hojarasca. Cesó el trino del ruiseñor y el colibrí, desde la rama de mustio árbol, recoge las caricias de una brisa entristecida.

Desolador luce el panorama. Yo lo observo conmovida…

Y pretendiendo aligerar ese desánimo, abrazo mi entorno con el corazón.  Y, quedamente, rezo para que recobre su voluntad de supervivencia.

Por mi parte, mantengo encendida la llama de la esperanza. Me ilusiona volver a disfrutar al calor del amor, las refulgentes tonalidades del paisaje… la próxima primavera.

ISABEL.
01/02/14