Un día más que culmina.
Se hunde en los bostezos suaves
del ocaso que declina
y muere. Quemó sus naves.
¡Ay, distraída alma mía!
Ahora, hasta maldices.
Se te fue en la tontería
su tarde de horas felices.
Te escudas con la actitud
de considerarte lenta
por latir en senectud.
Mas procrastinas sin cuenta.
¿Lloras? Basta, ¡qué agonía!
Para tu tren que hay tormenta;
ya no anima mi ironía
lo que tu revuelo inventa
ISABEL
21/03/26
Se hunde en los bostezos suaves
del ocaso que declina
y muere. Quemó sus naves.
¡Ay, distraída alma mía!
Ahora, hasta maldices.
Se te fue en la tontería
su tarde de horas felices.
Te escudas con la actitud
de considerarte lenta
por latir en senectud.
Mas procrastinas sin cuenta.
¿Lloras? Basta, ¡qué agonía!
Para tu tren que hay tormenta;
ya no anima mi ironía
lo que tu revuelo inventa
ISABEL
21/03/26
No hay comentarios:
Publicar un comentario