martes, 28 de febrero de 2012

¡Volveré a Verte!


 De la Plazuela de San Agustín a Abasolo.
Reconozco que añoro tu calma,
que te pienso… ¡deliro por verte!
Locura total de cuerpo y alma,
mas sanaré. Confío en mi suerte.

Admito: Me atrae tu belleza,
tu magno color azul profundo.
Tu voz y aroma son fortaleza
y la puerta a la gloria del mundo.

Suspiro desde la Nochebuena
por tu sol, tu cielo y fresco viento,
por ver tus playas de fina arena,
tus crepúsculos de arrobamiento.

Esplendoroso mar, hoy te canto
con sincero gusto y sentimiento.
Si lo permite mi Padre Santo...
Volveré a ti, en cualquier momento.

ISABEL
28/02/12

jueves, 23 de febrero de 2012

¡Ah! Las Cosquillas...

En el jardín del Museo de Arte Moderno.
¿Habrá quien considere saludable
el juego impulsivo de las cosquillas?
¡Martirio...! Lesiona hasta las costillas
esa risa nerviosa e incontrolable.

El espontáneo reír, ¡qué agradable!
Reanima en exhibición o a hurtadillas.
El alma vibra a las mil maravillas
con la abierta carcajada entrañable.

¿Cosquillitas a mí? No, no las quiero.
Lo digo para que nadie se atreva
rascar mi cuerpecito sandunguero.

A una sensación bonita me lleva
la miel de sus besos, su amor sincero.
Y con su risa de ensueño... ¡Me eleva!

ISABEL
23/02/12

sábado, 18 de febrero de 2012

Esta Carta es para Ti...


La Fuente del Orquidario.

Desde hace algunos años, es en febrero El Mes del Amor, cuando me ciega la nostalgia. Mi ánimo decae y es por la pena de no verte. Y como si entre sus brazos te escondiera la belleza del paisaje, ansiosa le pregunto:

- ¿Cuándo me lo devuelves?

¡Ay, cariño mío! En ocasiones desvarío y me asaltan encontrados pensamientos. Llego a suponer, que te sientes triste, que tus labios en ese silencio que ahora te cobija, me nombran.  Otras veces especialmente en primavera, cuando veo revolotear las mariposas junto a la fuentecita aquella de nuestras citas, me parece estar mirando tus castaños y serenos ojos, y tu confiada sonrisa. 

Amor… te extraño.

Donde sea que te encuentres has de saber, que mi corazón y mis manos te buscan. Que mis ojos, mis risueños ojos que amaste, hoy lucen desconsolados…  ¡y todavía te lloran!

ISABEL.
18/02/12

jueves, 16 de febrero de 2012

¡Te Soñé!

Este es el más lindo de mis días.
Calle abajo, el templo de San Agustín.
Desperté feliz, como una diosa,
y es que anoche te soñé conmigo.
Fue mía tu pasión deliciosa.

Soñé tus labios sobre los míos.
¡Libé todo el néctar de tu boca!
Tus hábiles manos en mi cuerpo
fueron llamas… y mi piel, estopa.

Adormecida, ya conseguí
vibrar como lo había anhelado.
Hasta en la más mínima caricia
pude sentir, cuánto me has amado.

Amor, imagíname contigo.
Suéñame así, como yo te sueño.
Hazme tuya... devórame a besos
y grita con ardor: ¡Soy su dueño!

ISABEL
16/02/12

miércoles, 15 de febrero de 2012

Graciela, Feliz Cumpleaños.

Pasillo de la Casa de la Cultura
El encanto de febrero
a mi decir, el amor es su afán.
Porque entre dulces "te quiero",
nació en sus días Graciela Luján.

Ella es una gran amiga.
Persona leal, linda y cariñosa.
Derecha como una espiga
y franca, como lo es mi blanca rosa.

Su cumpleaños es hoy...
por lo que le ofrezco como presente:
Un abrazo y lo que soy:
Su amiga incondicional, ¡para siempre!

ISABEL
08/02/12

Regalo para Luna/Cris.

Un atardecer en el mes de febrero.
En este bello Mes del Amor,
nació Luna/Cris en su alborada.
Argentinita de azul mirada
y risa fresca como una flor.

Su Día es hoy, pero en mi Cielo,

desde anoche lució Luna Llena...
Grande y radiante perla serena
la que concede el más caro anhelo...

Con ardor aproveché el momento

y al suspiro de mi blanca rosa,
para ti mi Luna/Cris preciosa,
pedí el halo de su encantamiento.

Y en él, estos versitos engarzo;

son tu regalo hermanita mía.
Dios te bendice con la alegría
y yo desde México… ¡te abrazo!


ISABEL
08/02/12

domingo, 5 de febrero de 2012

Con la Lluvia...


Vista del Jardín Morelos


Amor:

Anoche dormí con la lluvia y no sé si sólo soñaba, pero desperté con la idea de que estuviste conmigo. Me invaden sensaciones de tu roce, de tu aroma... Siento que me apreté a tu piel ardiente, que intercambiamos pasión y caricias.

Fue histórica nuestra entrega. Por vez primera al oírte pronunciar las palabras “te quiero”, mi alma  rozó la felicidad. Jamás me lo habías dicho así, tan íntima, tan dócilmente... quizá por eso entre nosotros hubo una barrera de desencuentros.  Pero qué importa aquel entonces si anoche nos quisimos, si entre mis manos tuve tu rostro, si tu cuerpo latió junto al mío, si te besé y como nunca me besaste.

Hoy, al correr de las horas sonrío, pues basta con que cierre los ojos para revivir el calor de tus labios y la delicia de tus mimos.  Hoy con ilusión espero la noche, ansiando dormir arrullada por el canto de la lluvia, rezando porque vuelvas a enredarte con mis sueños, en el infinito cielo azul de la esperanza.

ISABEL
05/02/12