Con el correr del invierno, en sus despejadas noches, mi corazón tiritaba falto de calor y sobrado de vacíos. Yo sé que con el sol de un abrazo, lograría sonreírle a la temporada…
Pero bajo mi techo hoy solo se hospeda el sigiloso frío de febrero. Ante el hielo de la realidad, él buscó en el desordenado rincón de mis letras “algo” de humor o de aliento, para calentar sus latidos…
Así descubrió el más cursi
de mis poemas. No supe si le provocó risa o emoción su lectura, pero se encerró
como oruga entre sus versos, para esperar tranquilo la llegada de la primavera.
ISABEL
06/02/26
06/02/26
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