A veces la poesía es un diálogo que atraviesa los siglos. Don Gustavo Adolfo Bécquer prometía que las oscuras golondrinas volverían a colgar sus nidos, pero en mi balcón la historia se escribió con otra tinta.
Sin retorno
Lo extraño como el primer día.
Ni los vientos de mis otoños
han podido levantar mi pena.
Las copiosas lluvias
han formado mares
y las oscuras golondrinas
que anidaban en mi balcón,
volaron sin retorno.
¡Ay, cuánto lo extraño!
Necesito una montaña de calma
y solo tengo el peso del barro
en mis zapatos,
para seguir aquí, anclada,
esperando en vano.
ISABEL
17/03/26
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