domingo, 11 de enero de 2009

Sólo tu sonrisa

Como el refulgente lucero
que saluda al nuevo día
y se va muy ligero
con la luz del Sol,
así mi alma espera
tu llegada vida mía,
para ver tu sonrisa
y desaparecer.

Tu corazón tiene dueña
yo no aspiro tenerte…
me bastan los sueños
y ver amanecer;
percibir tu dicha
que asemeja a la mía,
al contemplar tu risa
dulce canto de mi ser.

Con eso… con eso me basta,
para amarte y no desfallecer.

ISABEL
11/01/09.