lunes, 29 de octubre de 2012

¿Cuándo Vienes?

Marchitos, son de otoño
mi cabello y mi piel...
Del Jardín de la Fuente de Camelinas.
Pero mi corazón
cree que es primavera...
Y con fresca locura,
romántico al rebate,
ensaya mil caricias
y al sonrojo, suspira.

Yo, amor, te pregunto:
¿Vienes hoy... o mañana?

Ven sin prisas ni inviernos
a mezclar en mi ocaso,
tus sublimes colores
y destellos de luz...
Calma a este corazón
que por ti desvaría,
mientras teje su historia
con mis hebras de plata.

Yo, amor, te pregunto:
¿Vienes hoy... o mañana?

ISABEL.
29/10/12

viernes, 26 de octubre de 2012

Atados a mi Sentir

Amor, amigo y compañero de mil batallas:

Siempre pienso en ti y en tus palabras. Llevo atados a mi ser el eco de tu voz y tu recuerdo. Intuyo que de una u otra forma, continúas abrazándome amorosamente, pues al releer tus cartas, tus poemas y reflexiones, deleitas mis latidos. Sus letras son abiertas caricias, lecciones de vida que le dan decisión y fortaleza a mis pasos. Todo eso percibo en estos versos que escribieras meses antes de partir:
Este es mi árbol del Bulevard García de León.

“Y nunca olvides mi querida Suimei
que si ignoramos para qué es la vida,
pasaremos por ella sin gozarla,
moriremos, quizá sin descubrirla.

Busca la vida en ti, no hay otra vida.
Fuera de nuestro ser todo es mentira;
y la verdad desdeñosa se esconde,
dentro del corazón que nos anima.".


¡Ay, mi don Alex! Hacia ti constantemente viajan mis suspiros, entre lágrimas y besos.

ISABEL.
26/10/12

martes, 23 de octubre de 2012

Bello, ¡Sublime!

Vista del Jardín de Los Niños Héroes.
Se dice aquí, y en otros países,
que lo fugaz suele ser hermoso.
Y eso es verdad, ya que majestuoso
resulta el paso de los eclipses.

Ese beso del Sol y la Luna,
con magia nos atrae a su sombra
y con callada emoción que asombra,
observamos la mantilla bruna...

Sublime enigma. Oda a un amor
tan sensual y casto que conmueve.
Espectáculo de gran relieve
nos lo da el eclipse. ¡Sí señor!

ISABEL
23/10/12

sábado, 20 de octubre de 2012

Momento de Nostalgia

Cuánto añoro el candor de aquellos días
La Pila del Soldado.
en que vivíamos enamorados...
Cuando al oído, quedo me decías,
que con el alma entera me querías,
que nunca andaríamos separados.

Mas con el tiempo el celoso destino
nos apartó con una canallada,
ordenándote ir por otro camino
y quedé con un silencio asesino
hoy testigo de mi todo y mi nada.

Sin duda añorar es gratificante...
Máxime, cuando es al amor genuino,
aquel que nos brindara a cada instante
su hermosura y claridad de diamante.
Al que aspiramos por su éter divino.

¡Ay!, extraño el cielo de aquellos días
de sol… y sonrisas de enamorados.

ISABEL
20/10/2012

miércoles, 17 de octubre de 2012

Latir de Fantasías

Con pasión, en sueños de enamorada,
Hacia el Acueducto. Bosque Cuauhtémoc...
late mi alma en el iris de su fuego
y solloza la razón calcinada.

¡Dios...! ¿Cómo alcanzo la paz y el sosiego
si hasta mi mente abrasan esas llamas
de fantasía y en "un tris" de juego?

Si mi subconsciente gesta amalgamas
que al corazón sacuden con locura,
no permitas, Señor, las haga dramas.

Déjame fantasear con cordura.
Y con ese galán de mis ardores
hundirme en sueños de amor sin censura.

Ya después de la escena, sin sudores,
me gustaría anotar sus momentos
y en mis versos, difundir sus colores.

ISABEL
17/10/12.

viernes, 5 de octubre de 2012

Viento de Otoño

Ah, viento de otoño,
 Cúpulas de la Iglesia del Carmen.
que todo lo agitas o arrasas,
ya oigo tus murmullos
que van desgranando añoranzas.

Pero, por favor,
no juegues hoy con mi cabello,
que siento aún lleva
el aroma a miel de su beso.

Viento del otoño,
qué grato es vivir tus caricias
y escuchar tu canto.
Para ti, prodigo alabanzas.

Pero, por favor
hoy no revuelvas mi cabello.
Déjale un día más,
el aroma a miel de su beso.

ISABEL.
05/10/12.

martes, 2 de octubre de 2012

Mi Hamaca.

La Placita de San Agustín.
De cara al mar pondría mi hamaca
atada a dos enormes palmeras,
para tenderme en ella a soñar
al rumor de las olas costeras.

O la colgaría en el destino
que es quien marca mis pasos y mi huella,
para que con su vaivén preciso,
disfrute al tope esta vida bella.

Pondría mi hamaca hasta en el cielo
trabada en los picos de la luna,
Así al oscilar entre sus brillos,
reiría cual lucero en su cuna.

Mi hamaca tiene cascabelillos,
donde la cuelgue, va la fortuna.

ISABEL
02/10/12