Corazón, siempre tú,
resguardando tus heridas
y envolviendo entre
latidos
el regalo de mi vida.
Por ti soy fan de su
belleza
y la celebro con gratitud
y cariño,
aunque ya lastimen los años
y este vacío de adioses
que la calma no llena.
Sin embargo, recordar me
sostiene;
alivia el peso de las
ausencias
que llevo colgadas al hombro,
pues aterrizan en mis
versos
se sientan, beben café
conmigo,
¡y se van a dormir las penas!
ISABEL
02/04/26
No hay comentarios:
Publicar un comentario