martes, 31 de marzo de 2026

Sólo el eco vuelve

 Ecos y sonrisas

Los años vuelan, pero el amor echa raíces. Rescaté estos tercetos de mi contenedor de versos “en reserva”, para recordar a mi nieta Carolina en sus primeros años, cuando era un torbellino de juegos y asombro.

Hoy, a sus diez añitos, Caro sigue siendo niña, pero su inquietud ha cedido el paso a la siguiente etapa; ahora es una promesa de flor que va abriendo sus pétalos hacia su luz de primavera. Aquí quedan mis versos de ayer para la tierna jovencita de hoy, uniendo el eco de aquella su risa pequeña con el brillo de su sonrisa presente.

Si sólo el eco vuelve
meteré en su maleta
la gracia que hoy te envuelve.
 
Mi nieta Carolina
es un terrón de azúcar
y dos de adrenalina.
 
Con el alba arrebol
despiertas de tu sueño
y te vistes de sol.
 
Tu risa, tus ojitos,,,
El placer de mirarlos
son goces infinitos.
 
La lluvia y mi desvelo
evocan tu sabor
a fruta y caramelo.
 
Niña de mis amores,
eres un torbellino...
un ramito de flores.
 
Desde el rayar la aurora,
Carito de mi vida,
pienso en ti. Abue te adora.
 
ISABEL
31/03/26

2 comentarios:

Daniel Darío Herrera dijo...

Wooow! Que hermosos versos los que le has escrito a Carolina. Seguro el corazón de ella palpitará con más entusiasmo cuando los lea. Besos mamá

Isabel. dijo...

Mi corazón late felicidad ante tan bello comentario. ¡Besos!