miércoles, 5 de agosto de 2026

Como un tizón

“Tienes razón”… quedó sobre el papel;
no sé si escrito o apenas sostenido.
Después, el fuego —terco y decidido—
de dos flamazos devoró el cartel.
 
Ardió la letra, sí; no así la piel
hay ascuas que no ceden a lo herido.
Porque aunque el pulso niegue lo vivido,
la mente guarda intacto su laurel.
 
Y supe entonces, mirando el humo irse,
que hay cosas que ni el fuego desmorona:
ni el peso de un adiós, ni lo que insiste.
 
Se quema el trazo, pero no abandona
ese dolor que aprende a repetirse
como un tizón que al alma se arrincona.

No hay comentarios: