La
primera huella enorme
de mi vida
tiene nombre:
Colegio Motolinía.
Recuerdo
sus amplios salones;
muros que abrazaban
mi mente curiosa.
Sus patios han de atesorar
los ecos de aquella
etapa maravillosa:
las voces
de mis maestras,
sus clases,
sus tareas…
Y el recreo:
de mi vida
tiene nombre:
Colegio Motolinía.
Recuerdo
sus amplios salones;
muros que abrazaban
mi mente curiosa.
Sus patios han de atesorar
los ecos de aquella
etapa maravillosa:
las voces
de mis maestras,
sus clases,
sus tareas…
Y el recreo:
¡la
algarabía del juego,
el retozo entre risas
con mis compañeras!
Colegio Motolinía.
Su luz maternal
sigue prendida
en mi memoria.
el retozo entre risas
con mis compañeras!
Colegio Motolinía.
Su luz maternal
sigue prendida
en mi memoria.