Bajo el furor de una noche
encendida,
los acordes de un sollozo de guitarra
murmuran al cielo y a las estrellas:
«mi musa y el verso cantarán la noche».
El velo oscuro de una
sombra
baja por el tejado hasta mi ventana;
y roza el cascarón de este retiro,
tan frágil y sobrado de locura.
El ciclo nocturno huele a
misterio,
a música selvática de mil voces.
Picando piedra el reloj marca su paso,
entonando las notas de mi desvelo.
ISABEL
07/05/26
los acordes de un sollozo de guitarra
murmuran al cielo y a las estrellas:
«mi musa y el verso cantarán la noche».
baja por el tejado hasta mi ventana;
y roza el cascarón de este retiro,
tan frágil y sobrado de locura.
a música selvática de mil voces.
Picando piedra el reloj marca su paso,
entonando las notas de mi desvelo.
07/05/26
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