sábado, 20 de diciembre de 2025

El regazo de mis recuerdos

Lleva buen rato callada mi soledad. Enmudeció cuando le propuse: “¿qué tal unos días de vacaciones?”. Por toda respuesta, agarró almohada y cobija, y se echó a dormir.
 
Ahora respiro su silencio en el enorme vacío de mi casa. Han callado las añoranzas, los pasos y las voces de mi ayer. Sola, pero sin melancolía, me digo que saldré a vivir el presente; buscaré esos vientos navideños que huelen a golosina y atraen abrazos para mitigar el frío. 

Quería que esos brillos de ilusión salpicaran mis años, cantar villancicos, gozar las posadas... ¡Vivir la tradición! Sin embargo, comprobé que la algarabía de la calle no se compara con el efusivo pregonar que envuelve estas cuatro paredes, donde las vivencias me susurran al oído sus historias, y recobro aquellos tiempos con mi esposo y nuestros hijos. Cuando la Navidad no era solo una fecha, sino el refugio de nuestra unión tras lo vivido en el año.
 
¡Mi soledad ha despertado! Y con ella, el eco bendito de mi pasado. No necesito ruidos que distraigan el alma, me quedo con mi paz y mi memoria. Porque en este rincón del mundo, cada vez que cierro los ojos, brota de nuevo la Navidad en el regazo de mis recuerdos.
 
ISABEL
20/12/25 

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