domingo, 10 de julio de 2011

Por fin te encontré

Te había buscado entre los bramidos
y los silencios del mar,
en las profundidades de sus aguas.
Sobre sus arenas.

Y por fin te encontré
en la ola del destino...
Ella nos unió en espiritual abrazo,
con su rítmico vaivén.

Y fue que tu corazón
logra empatar con el mío;
mi mano se asió a tu mano,
mis sueños a los tuyos…
Y a tu palabra.

ISABEL
10/07/11

1 comentario:

Orlando Francisco Menéndez dijo...

Pues la ola del destino
dimanada de poesía
los corazones fundía
y llevaba al mismo sino.